Archive for the ‘Amistad’ Category

Re-Vivir

9 noviembre, 2010

Este fin de semana he tenido el privilegio de compartir con otros 4 ex futbolistas amigos míos y sus familias unos días muy especiales en una enorme y completísima casa rural, cerca de El Escorial. Tres días en los que volvimos a disfrutar jugando como niños.

Hicimos rondos a un toque con caños y ovaciones, nos tiramos horas con apasionantes partidas de dominó por la tarde y de pocha por la noche, disfrutamos con interminables partidos de fútbol-tenis, vimos y comentamos juntos fútbol en la tele y jugamos unas intensas partidas de futbolín. Nos iba la vida en todo, como siempre. Barbacoas, paellas, cerveza sin parar… reviví sensaciones de hace 20 años.

Un fin de semana que pasa directamente a mi galería de experiencias memorables. Me sirvió para recordar que la amistad, el sentido del humor y la diversión son valores que conectan profundamente con mi esencia y que debo  hacer cosas para tenerlos más presente cada día.

Por cierto, viendo jugar al futbolín a algún colega, me recordó mucho a este espectacular anuncio de Nokia que comparto con aquellos que todavía no lo conozcáis.

Imanol Ibarrondo

Coopetir

16 agosto, 2010

Al hilo del penúltimo post publicado en este blog (Hasta la victoria siempre) y coincidiendo con la séptima victoria de la temporada de Lorenzo, quisiera hacer una comparación entre dos deportes similares (Moto GP y Formula1) que también tienen 2 pilotos por equipo y compiten por marcas,  además de por la clasificación individual.

El mismo domingo de Julio en que Massa dejó pasar a su compañero Alonso para que ganara en Alemania, por la noche vi como Jorge Lorenzo vencía en Laguna Seca.

Recordé en ese momento la espectacular carrera de junio del año pasado en Montmeló, en la que Rossi y Lorenzo, compañeros de escudería, pelearon hasta la última curva en una formidable pelea por la victoria, asumiendo el gran riesgo  para su equipo de que cualquiera de ellos, o ambos, acabaran derrapando con sus monos por la pista.

No quiero imaginar cómo estaría el box Fiat-Yamaha en ese momento, pero puedo recordar a qué velocidad latían los corazones de todos los que estábamos pegados a la televisión, viendo los increíbles adelantamientos de las últimas vueltas.

Me cuesta creer que en uno de esos momentos memorables para la historia de la Moto GP, alguien desde el box estuviera dando instrucciones a Rossi o a Lorenzo para que fueran más tranquilos, para pensar en los puntos de la clasificación por equipos… No sé si por los pinganillos de ambos se oirían este tipo de comentarios pero, seguramente, ambos pilotos, preferirían cambiar de equipo antes que renunciar a ganar.

Aquél día, Rossi se le metió por dentro en la última curva y se llevó la victoria. Sin duda, fue una derrota amarga para Lorenzo. En su casa, frente a su mayor rival, de su mismo equipo y perdiendo el liderato del Mundial en el último giro. Una gran adversidad.

Dicen que Rossi y Lorenzo son enemigos. No lo creo. Ni en su mejor amigo del circuito podría encontrar el mallorquín un mejor colaborador para su crecimiento y pleno desarrollo como piloto. Tener, quizás al mejor de la historia, como máximo rival y compañero de equipo, es un privilegio del que, si no lo ha hecho todavía, supongo que Lorenzo tomará consciencia en su momento.

Competir con(tra) Rossi le está permitiendo enfrentarse y superar, cada día, las mayores dificultades posibles, avanzando a pasos agigantados hacia el mítico piloto en que podrá convertirse en su momento.

Creo que, sobre todo al máximo nivel, competir está directamente relacionado con cooperar. Necesitas que alguien te ayude y te obligue a sacar lo máximo y lo mejor de ti. A conocer tus límites y a superarlos para poder seguir mejorando, creciendo y ganando.

Y por este motivo, necesitas a tus rivales. Cuando mejor sean ellos, cuanto más se esfuercen, cuanto más difícil te lo pongan (en todos los sentidos), mayor será el favor que te estarán haciendo y más estarán colaborando en tu propósito.

En mi opinión, tras carreras como la de del año pasado de Montmeló, Lorenzo, podría aprovechar para dar las gracias sinceras y de corazón a Rossi, porque le está ayudando a madurar y mejorar a una velocidad imposible de alcanzar sin ‘Il Dottore’ en la pista. De momento, aunque con acierto, ayer se limitó a afirmar “mis antiguos errores me han hecho mejorar”. Por mi parte, estoy seguro que el año que viene seguirá mirando de reojo a la Ducati para seguir aprendiendo.

Imanol Ibarrondo

Hasta la Victoria Siempre

4 agosto, 2010

WoP en la cima del Tour

 Allí estaba yo, con unos amigos, en la ladera del mítico Tourmalet, en un día de perros, con lluvia, frío y niebla, pero esperando ilusionado como un crío la llegada de los valientes para afrontar los 12 últimos kilómetros de ascensión hasta la meta.

Tras el paso de un puñado de escapados, le tocó el turno al grupo de favoritos.

Pasaron en un visto y no visto los Contador, Schleck, Samuel, Menchov, Amstrong y demás ilustres, con sus rostros afilados y las piernas de alambre. Me llamó poderosamente la atención la cara de niño que tienen y lo increíblemente delgados que están. Va a ser cierto eso que dicen que la tele te echa 5 años y 5 kilos de más.

Tras ver desfilar a buena parte del pelotón, decidimos bajar rápido hasta la mitad del pueblo para ver las últimas rampas en unas pantallas gigantes instaladas en la calle. Quedaban 4 kilómetros y los dos primeros de la general se estaban jugando la victoria y quizá el Tour.

Todos especulábamos con el momento del ataque de Contador que seguía a rueda de su rival. “Será ahora” decía uno, “no, esperará al último km.” contestaba otro, “los 500 mts. finales son durísimos, seguro que ataca ahí” añadía un tercero…. Pero no, todos nos equivocamos. El final ya estaba acordado en  el orden previsto para no perjudicar su amistad.

Reconozco que mi sensación fue de decepción. Me sentí  molesto y también un poco enfadado. Por momentos, hasta cabreado. Esas emociones eran compartidas por otros aficionados con las que coincidimos tomando unas cervezas por el pueblo después de la carrera.

No pretendo juzgar la actuación de ambos corredores. Seguro que tendrán argumentos de peso para justificar su decisión. No critico lo que hicieron, tan solo quiero exponer cómo me hizo sentir a mí y a muchos de los que estuvimos allí ese día. 

Reflexionando sobre estas sensaciones llegué a la conclusión de que el ingrediente que nunca debe faltar en cualquier deporte de competición y el motivo por el que miles de millones de personas se apasionan practicándolo y, sobre todo, viéndolo, es la incertidumbre de la victoria y el deseo de ganar de los competidores. No saber quién va a vencer y tener la certeza de que los contendientes van a pelear al límite por conseguirlo, es algo que me atrae profundamente. En cualquier deporte.

Unos días después, el domingo siguiente, Massa dejó pasar a Alonso para ganar en Alemania. Sentí exactamente lo mismo. Insisto, no es un juicio pero, dejando al margen a la razón que todo lo contamina y justifica, no puedo evitar reconocer mis emociones. No me gustó. Me sentí incómodo de nuevo.

Por eso no me atraen los partidos amistosos, ni tampoco comulgo con las estrategias de equipo que manipulan las victorias (las entiendo, pero no me gustan) … y mucho menos, comparto  la amistad mal entendida dentro de la competición (hoy por ti y mañana por mi).

Creo que ganar es ser capaz de superar obstáculos para alcanzar un objetivo, pero el valor de la victoria puede que no sea siempre tan valioso como la experiencia obtenida al enfrentarse y superar los obstáculos que se han presentado en el camino.

Mientras mayores sean las dificultades que debas afrontar, mayores serán las posibilidades para descubrir y ampliar tu máximo potencial. Quizá ese potencial siempre haya podido estar ahí, latente y  disponible, pero si no se manifiesta a través de la acción, continuará siendo un secreto escondido.

En el Deporte, son tus rivales los encargados de ponerte los obstáculos a la medida de tus capacidades. Es a ellos a quienes debes agradecer que te permitan crecer y alcanzar tu máximo potencial. Tu rival no es un enemigo, sino la persona o el equipo que te ayudará a mejorar.

Creo sinceramente que en el deporte no hay amigos… pero tampoco enemigos. De hecho, mi oponente actúa realmente  como un amigo y coopera conmigo cuando me lo pone realmente difícil y me ayuda a descubrir y  desarrollar nuevas capacidades ocultas que necesito poner en juego para  convertirme en el jugador, ciclista, piloto… que realmente quiero llegar a ser.

Dicen que existe una fuerte amistad entre Contador y Schleck. Siendo esto así, considero que se trata de un argumento adicional para que el de Pinto hubiera disputado la etapa al luxemburgués, obligándole a sacar todo lo mejor que tuviera dentro en ese momento. A crecer un palmo como ciclista.
Tal y como sucedieron las cosas, Schleck, de momento, sigue sin saber dónde está su límite y si puede ganar a su máximo rival.

Desde mi punto de vista, flaco favor le hizo su amigo.

Imanol Ibarrondo

PD: La foto que ilustra el post es la prueba documental gráfica que demuestra que el proyecto WOP (http://www.walkonproject.org), en su iniciativa de escalar cumbres y superar dificultades, estuvo también en el Tourmalet. Bueno, es cierto que faltaban unos kilómetros para la cima, pero al día siguiente pasamos en coche….