Archive for the ‘Cantera’ Category

Hau bai da gure estiloa!

7 julio, 2011

Tengo una fe ciega en que la influencia y el liderazgo auténtico de Marcelo Bielsa en esta plantilla les hará progresar y crecer, individual y colectivamente, hasta el punto de poder aspirar a convertir al Athletic, de nuevo, en un equipo campeón. Me emociona poder asistir a esta transformación. Viendo competir a Chile en el pasado Mundial, pienso en todo lo que este gran comunicador y motivador será capaz de conseguir entrenando cada día con una plantilla joven, talentosa y esforzada como la nuestra. Su gran dedicación y su estilo de trabajo intenso, sistemático y comprometido serán, además, una referencia ineludible para todos los formadores de Lezama. Valores tan nuestros como el respeto, la nobleza, la valentía, la firmeza y la ambición, que sus equipos viven con intensidad en el campo, volverán a ser ejemplo para todos los cachorros de Lezama. Su impacto dejará un gran legado que servirá como modelo para los tiempos venideros. Será una mezcla fabulosa. Es, sin duda, una gran apuesta.

Otro valor diferencial de la candidatura de Josu Urrutia es su proyecto de cantera poniendo el acento en una cuestión básica y fundamental: la formación continua de los técnicos de Lezama y el diseño de una visión compartida e integradora de personas, ideas y proyectos. Si hemos decidido ser el único equipo del mundo que vive de su cantera, parece razonable pensar que debemos ser el mejor club del mundo trabajando la misma. Este ambicioso objetivo requiere disponer de los mejores formadores y de los especialistas más cualificados, algo que va mucho más allá que contratar exfutbolistas de gran trayectoria y reconocido prestigio. Necesitamos técnicos vocacionales y apasionados por el desarrollo y crecimiento de los jóvenes talentos. Para ello, es imprescindible invertir en su formación continua, en su crecimiento y su mejora, abriendo Lezama además al intercambio de ideas, métodos, estilos formativos y entrenadores que nos impulsen de nuevo a estar en vanguardia. Al lugar que nos corresponde. Salir del búnker de la mediocridad, la complacencia y el conformismo y entrar de lleno en el mundo de la innovación. Contar con las personas y apostar de verdad por ellas invirtiendo en su desarrollo. No se me ocurre mejor estrategia para garantizar nuestro futuro.

Este mensaje, como tantos otros, carece de sentido en boca de García Macua. Su errático devenir en Lezama invalida totalmente esta pretensión. Conviene recordar que comenzó con un responsable que dimitió a los pocos días, continuó con otros dos señores que fueron despedidos dos años después, junto a la dimisión de su vicepresidente. Después negoció con José Mari Amorrortu, que rechazó su ofrecimiento, y finalizó su travesía del desierto con el nombramiento de dos personas entrañables que le han ofrecido con creces su agradecimiento, demostrando, cuando menos, una notable, sorprendente y decepcionante falta de ética. Hace cuatro años, Macua fusiló públicamente a Julen Guerrero por algo parecido. Una incoherencia más.

La inversión del Athletic en formación durante todo su mandato ha sido exactamente de cero euros. Los técnicos que han querido formarse en cualquier disciplina se lo han pagado de su bolsillo. Dime en qué te gastas la tela y te diré qué es importante para ti. Conclusión: la formación no es relevante y los técnicos, tampoco. La prueba del algodón del respeto que le merecen es que no ha tenido ningún reparo en mandarles a todos al paro por su caprichosa convocatoria electoral.

Respecto a la palabra de moda, la “gestión”, el Athletic ha estado históricamente presidido por personas sensatas, discretas y serias. Gentes de Bilbao, formales y con fundamento. Así como no se le puede acusar de mala gestión a Macua por vender a Aduriz y no cobrar, tampoco debería tirar las campanas al vuelo por su contrato de televisión. De hecho, hace cuatro años, su predecesor en el cargo ya consiguió duplicar también los ingresos en este apartado, sin tanto altavoz mediático. Sin conocer las cuentas al detalle, parece una gestión correcta. Sin alharacas. La candidatura de Urrutia está sobradamente capacitada para atender este apartado con el máximo de rigor y seriedad. Sin más. No hagamos algo extraordinario de lo que debiera ser normal.

Por último, quiero hacer alusión al estilo Athletic, algo que me enorgullece y me hace sentirme muy conectado a mi club. Nada mejor que lo sucedido durante estas elecciones para clarificar lo que representa este concepto. En mi opinión, el estilo Athletic es exactamente el comportamiento que ha definido a Urrutia durante estos 40 días. Admiro su humildad para anteponer los intereses del Club a los suyos propios, su templanza para soportar con elegancia las descalificaciones, provocaciones, medias verdades, infundios, manipulaciones y mentiras innobles que se han sucedido, así como la valentía y coherencia que ha demostrado para atreverse a ser quien realmente es. No tenemos muchos dirigentes así… y no solo en el fútbol. Personas con principios y firmes convicciones que no están dispuestas a ganar de cualquier manera. Que entiendan que, como en el campo, tampoco en la vida vale todo para alcanzar la victoria. Que respetan, de verdad, con acciones y hechos concretos, nuestros valores auténticos. Josu es honesto e íntegro y, además, lo parece. No viene a servirse, sino a servir al Athletic. Tenemos el privilegio de poder elegir un presidente así. Si realmente somos diferentes, no deberíamos dejar para pasar tan magnífica oportunidad para comenzar a creer y a crear un futuro posible a la altura de nuestra historia y tradición. Aupa Athletic!

Imanol Ibarrondo

Nota: post publicado como artículo en el periódico DEIA con fecha 7 de julio de 2011

Tiempo de valientes

8 abril, 2011

Con 15 años, siendo infantil del Athletic, mi sueño y mayor ilusión era debutar con el primer equipo en San Mamés. Cuando a los 21, tras jugar en otros clubes vizcainos, tuve alguna oportunidad (remota) de hacerlo, jugadores como Ferreira, Alkorta, Salinas o Andrinua taponaban cualquier opción.

Asimismo, acababan de dejar el Athletic los legendarios Goiko y Liceranzu. Aparte de su gran nivel y calidad como futbolistas (todos internacionales), los seis jugadores nombrados tenían algo en común; eran vizcainos. Además de ellos, también estaban por delante de mí en el ranking, entre otros, Gonzalo, Gorriarán o Herrero, por poner tres ejemplos más de excelentes centrales vizcaínos de Primera División.

Hace algunas semanas, por primera vez en la historia del Club, ninguno de los catorce jugadores que saltaron al campo en Zaragoza era local. Este lunes, en Almería, solamente uno del once titular lo era, Xabi Castillo. Curiosamente, el durangués (la gran mayoría de vizcainos del Athletic son de esa comarca) no pasó el corte de los juveniles en Lezama, se hizo futbolista después en Zubieta y hubo que pasar por caja para recuperarlo. Se podría pensar que la ausencia de vizcainos es una casualidad o un dato sin relevancia pero, en mi opinión, se trata de un hecho que refleja una tendencia y que no convendría dejar pasar sin una reflexión.

Desconozco exactamente los cientos de equipos y los miles de jugadores que cada fin de semana saltan a los campos de Bizkaia para disputar sus partidos. Tampoco sé cuántos entrenadores, directivos y padres se mueven alrededor de este fenómeno deportivo, pero son decenas de miles. Puedo comprender la desilusión que podrían sentir, tanto los jóvenes jugadores como los equipos que los forman, al constatar esta nueva realidad que se está imponiendo en el Athletic. Aunque los motivos sean bien distintos, parece que las actuales generaciones de potenciales futbolistas vizcainos lo tendrán bastante más difícil todavía que yo para cumplir su sueño.

Es significativo que, siendo Bizkaia el territorio de Euskal Herria más poblado y con casi el 50% de las licencias totales, se produzca este desequilibrio en el Athletic. Entiendo que no se trata de un problema de captación porque tampoco se van jugadores de alto nivel a triunfar en otros equipos, por lo que interpreto que puede estar más relacionado con la formación. Antes, dabas una patada a una piedra y te salía un central internacional. Ahora, en cambio, no salen. Ahora, hay que sacarlos. Parece razonable pensar que lo que antes valía, ahora ya no vale.

Conozco de sobra las razones y argumentos de peso que, una y otra vez, se esgrimen para justificar esta cuestión; poca natalidad, prefieren la play, no se juega en la calle, tienen una vida muy fácil, hay más alternativas de ocio, no se sacrifican, no se comprometen, Bizkaia no tiene deportistas de élite en ninguna especialidad…. (ponga Ud. la razón que desee), pero, aun así, quejarse no es suficiente.

Todas estas explicaciones son interpretaciones de la realidad que nos están limitando, bloqueando y paralizando en la búsqueda de nuevas alternativas y respuestas eficaces que ayuden a crear otra nueva realidad. Una cosa es aceptar los hechos concretos y otra, muy diferente, resignarse ante ellos.

Es al Athletic, como líder y referencia absoluta del fútbol en Bizkaia, a quien corresponde la responsabilidad de afrontar, mejor antes que tarde, la búsqueda de fórmulas imaginativas para resolver esta carencia. Que el futuro del Club dependa excesivamente de captar jugadores del resto de Euskal Herria se me antoja una apuesta demasiado arriesgada.

Sin duda, se trata de un reto complicado, pero también apasionante. Parece razonable pensar que, siendo el Athletic el único club del mundo que vive de su cantera, debiera ser el mejor club del mundo trabajando con ella y, en este momento, no es así. Sería bueno reconocerlo y aceptarlo como primer paso para empezar el camino del cambio.

Es una oportunidad excelente para innovar, evolucionar y crecer hasta alcanzar el puesto de vanguardia que, también en este campo, nos corresponde. Ya lo hicimos hace 40 años cuando alguien fue tan audaz como para diseñar un futuro posible. Imaginó una escuela de futbolistas e inventó Lezama. Podemos volver a hacerlo. Tenemos que hacerlo. Podemos re-inventarla. De lo contrario, si seguimos haciendo lo mismo, seguiremos teniendo iguales resultados, es decir, cada vez menos jugadores vizcainos y mayor riesgo.

O se toman las decisiones a tiempo o el tiempo las toma por ti y, entonces, posiblemente ya no sean de tu agrado. El período electoral que se avecina presenta un marco propicio para aquellos que no temen proponer y probar nuevas soluciones, para los que se atreven a cambiar lo que saben que ya no funciona, para los que tienen el coraje de arriesgar con nuevas iniciativas. Es tiempo de innovadores. Es tiempo de valientes.

P. D. El Osasuna B jugó los cinco primeros partidos de la Liga de este año únicamente con dos jugadores navarros en su equipo titular. Si ya no quedan ni navarros para fichar, la cosa se podría complicar.

Imanol Ibarrondo

Nota: post publicado como artículo en el periódico DEIA de fecha 7 de abril de 2011