Archive for the ‘Conexión’ Category

Lideras o entrenas

22 abril, 2011

El míster del Athletic, Joaquín Caparrós, parece enfadado. Es lo que percibo escuchando sus ruedas de prensa. Sus respuestas son agresivas, cortantes y hasta maleducadas en ocasiones. Su lenguaje no verbal refleja tensión, irritabilidad e incomodidad. Interrumpe las preguntas de los periodistas cuando no le gustan, no mira a nadie cuando habla, cabecea, se gira, deja muchas respuestas incompletas y aparece inquieto y nervioso, mostrándose especialmente arisco cuando le preguntan sobre fútbol, algo que me llama poderosamente la atención.

No sé a ustedes pero a mí me encanta hablar de lo que me apasiona, de los proyectos en los que me involucro o de las ideas en las que creo. Cuando se me da la oportunidad, aprovecho para declararlas, compartirlas y expresarlas. Me encanta y agradezco que alguien esté dispuesto a escuchar lo que quiero decir. Cuanto más hablo de ello, más real se vuelve, más detalles le pongo y más posible me parece.

Para un entrenador, debiera ser un privilegio disponer del altavoz mediático para trasladar su idea del fútbol, compartir su propósito o difundir su visión del equipo, pudiendo extenderla y enriquecerla, consiguiendo adeptos y apoyos para hacerla cada día más grande y más visible. Claro que, para poder hacerlo, hay que creer realmente que en el fútbol puede haber algo más en juego que los tres puntos. Algo relacionado con el disfrute y la emoción, también durante el proceso y no solo dependiente del resultado.

Quizá me equivoco y no está enfadado, sino tan solo preocupado porque ya están ahí los exámenes finales y sabe, aunque no lo diga, que el equipo no está jugando bien. Quizá está cansado de que no se le reconozcan suficientemente sus méritos. Puede que esté molesto porque la gente ponga el foco en cuestiones menores como la escasa calidad del juego, en lugar de fijarse en lo único importante: ¡vamos quintos! En definitiva, igual se siente frustrado porque no todos compartan su teoría de que el fin justifica los medios. Lo cierto es que no es fácil ser entrenador en la actualidad.

Yo trabajo cada semana con entrenadores. Aprendo mucho de ellos. Entiendo cómo se sienten, qué piensan y cuáles son sus mayores miedos. Conozco sus dificultades, la complejidad de su tarea y soy muy consciente del desafío que supone hacer frente diariamente a su responsabilidad bajo la espada de Damocles de los resultados. Ellos saben que ya no basta con el ordeno y mando para conseguir resultados. Saben que ya no es suficiente con utilizar el poder que te confiere el cargo para conseguir el máximo rendimiento de jugadores y equipos. Ya no funciona así. Quizá, en el mejor de los casos, alcanza para obtener la obediencia de tus jugadores, pero ni de lejos llega para conseguir su compromiso. El compromiso es una decisión personal de cada jugador. Es un regalo que te hacen porque te lo has ganado. El regalo es creer y confiar en ti y seguirte hasta el infinito y más allá. El compromiso de todos tus jugadores es imprescindible para alcanzar resultados extraordinarios.

Para conseguirlo, el entrenador debe estar dispuesto a arriesgar, a mostrarse abierto, disponible y vulnerable. A dejar su discurso racional a un lado y a conectar con fuerza con sus jugadores. Se trata de una conexión emocional. El reto está en tener la capacidad de manejar grupos, emociones y estados de ánimo. En liderar personas, no solamente en entrenar futbolistas. No es fácil esto. Hace falta un gran nivel de autoconocimiento, de seguridad y de confianza para actuar de esta manera. Necesitan aprender y desarrollar nuevas habilidades y competencias que exceden en mucho a los conocimientos técnico/táctico/físicos. De hecho, supongo que por eso hay tantos entrenadores y tan pocos líderes.

La semana pasada tuve el privilegio de compartir 90 minutos de conversación mano a mano con Valero Rivera, durante 20 años entrenador del equipo de balonmano del Barcelona y con más títulos que Mourinho. En la actualidad, Valero es seleccionador español de balonmano. Debatimos sobrela figura delentrenador y la importancia de su liderazgo, algo clave en su opinión. Al finalizar, le pedí si podía resumirme en una sola frase, en base a su amplia y exitosa experiencia, lo que para él significa liderazgo en un entrenador. Lo pensó un poco y respondió; “capacidad de influencia positiva y coherencia. No mentir nunca”. La verdad es que, dicho así, parece sencillo. Si tu equipo ha jugado horrible, aunque haya ganado, tan solo debes reconocerlo, aceptarlo y seguir hacia delante. Quizá mañana, contra los vecinos, igual hay suertecilla y la cosa sale mejor. Y no te enfades. ¡Que vamos quintos!

Imanol Ibarrondo

Nota: post publicado como artículo en el periódico DEIA de fecha 22 de abril de 2011

El ‘Aplausómetro’

27 febrero, 2011

El pasado domingo, debatiendo en un programa de ETB sobre la necesidad de blindar el contrato de Llorente como buque insignia del Athletic, se planteó un curioso debate, relacionado con la relación entre el ariete y la afición, que podría ser clave para clarificar esta cuestión.

Como ya se ha comentado en esta columna en alguna ocasión, entre otras grandes virtudes de San Mames está su sonoridad. Nuestro estadio recoge y registra con precisión de relojero cada una de las emociones que se trasladan desde el césped y que tienen cumplido reflejo en la grada. Podríamos decir que se trata de un medidor de la intensidad emocional que provoca cada situación, así como de la calidad de la conexión que cada futbolista tiene con su público.

Hay algunos jugadores que hacen reventar la aguja del aplausómetro; Gurpe, Toquero e Iker, por poner tres ejemplos, cuentan con la bendición de San Mamés y el respaldo unánime de la grada. Los decibelios aumentan espectacularmente con las ovaciones que recogen y, en estas ocasiones, el medidor raramente baja del 9.

Por otra parte, Fernando Llorente, las pocas veces que es sustituido, no suele superar el 7 y tampoco recuerdo que todo el estadio haya coreado nunca su nombre con entusiasmo. Por no mencionar que, esta misma temporada, el segundo partido de Liga y con 2-0 en el marcador, recibió silbidos (pocos) por fallar una ocasión y murmullos en otros tantos. Reconozco que soy el primero en no romperme las manos cuando le cambian aunque, hasta ahora, no había sido consciente de ello. Esto son hechos concretos y ahora me animo con una interpretación.

Es curioso. Repasando con detalle su trayectoria en el Athletic, llego a la conclusión de que quizá no haya ningún jugador en la plantilla con más merecimientos que él para recibir todo el cariño, el respeto y el reconocimiento de la parroquia rojiblanca. Tomar la decisión de separarte de tus padres y tus hermanos con 12 años para venir a vivir a Bilbao en busca de un sueño; ser capaz de convivir desde muy joven con las más altas expectativas sobre tu futuro, alcanzarlas y superarlas; ser campeón del mundo por méritos propios y convertirte, jugando en el Athletic, en un delantero centro de talla mundial, me parecen méritos suficientes para que San Mamés le reconozca como uno de los grandes.

Todo ello, por supuesto, unido a un comportamiento intachable, tanto dentro como fuera del campo. Debería ser un orgullo contar con una persona así en mi equipo.

Pero, a pesar de todo ello, el aplausómetro le sigue negando lo que legítimamente le corresponde y se ha ganado a pulso. Podemos argumentar que es frío, que no demuestra la garra que nos gusta, que juega con la roja (Joseba Etxeberria lo hizo más de 50 veces y no por ello perdió nunca la bendición del Santo)… la razón que ustedes deseen. Si yo fuera Fernando, podría empezar a pensar (si no lo hace ya) que San Mamés no le valora lo suficiente.

No sé lo que tendría que cambiar FL9 para conectar con más fuerza con la grada. Eso será trabajo suyo pero, en lo que a mi respecta, prometo rectificar y demostrarle fehacientemente el respeto que me merecen tanto su compromiso con el equipo como su sacrificio para ser futbolista del Athletic y su trayectoria como rojiblanco.

Esta noche, el Athletic se la juega contra un Valencia, afortunadamente, sin Aduriz. En poco más de cinco años, entre Fernando y Aritz llevan 110 goles en Primera. Da vértigo pensar qué podría haber conseguido este equipo con ese montón de goles y más vértigo todavía pensar qué podría ser del Athletic a corto plazo sin ninguno de los dos. Anuncian frío para la hora del partido. Será la excusa perfecta para calentarme las manos aplaudiendo al 9 hasta hacer reventar, por una vez, la dichosa aguja del aplausómetro.

Imanol Ibarrondo

Nota: post publicado como artículo en el periódico DEIA de fecha 27 de febrero

Eau d’Pep

5 enero, 2011

Hace 13 años tuve el gran privilegio de poder contar con Pep Guardiola para la elaboración de una Colección divulgativa de ocho vídeos titulada Esto es fútbol. Estaba en su plenitud como futbolista y no era fácil acceder a él. Gracias a la ayuda de un amigo común, pudimos reunirnos en una concentración de la Selección en Valladolid. Planificador y metódico como ahora, me concedió quince minutos, entre la comida y la siesta, para que le contara el proyecto.

Recuerdo cómo me escuchó sin interrumpirme y en todo momento tuve la agradable sensación de que realmente le importaba lo que le estaba explicando. Cuando acabé, tan solo me dijo que le gustaban tanto la idea como su propósito y que, contándolo, le generaba mucha confianza. Seguidamente, me dio la mano y me confirmó su participación. Ni una sola mención a su retribución. Tan solo, que le pagase lo que pudiese, como a los demás. Aquella decisión fue clave para sacar adelante la Colección. Después de Pep, se sumaron Julen Guerrero, Kiko, Alfonso, Karanka y César completando un elenco de estrellas para un ambicioso proyecto.

Cuatro meses después, finalizada la primera fase de preproducción y financiación de la Colección, las fechas elegidas previamente para hacer la grabación resultaron ser momentos muy delicados para Guardiola. Sufría una lesión tendinosa en el bíceps femoral que le mantenía ya demasiados meses sin jugar y la presión mediática iba en aumento en Barcelona. Desde la distancia, leyendo la prensa catalana, yo estaba muy preocupado por la posibilidad de que se echara atrás en su decisión. Hubiera sido muy razonable que decidiera renunciar alegando sus problemas físicos o que decidiera retrasar la grabación, poniendo en grave peligro la viabilidad del Proyecto pero, afortunadamente, no fue así y cumplió con su compromiso. Nos dedicó una jornada entera en un campo del CAR en Barcelona para grabar gestos técnicos, demostraciones y explicaciones que son lo mejor de la Colección.

Mi mejor recuerdo de aquel día fue, sin ninguna duda, cómo se expresaba ante las cámaras durante las explicaciones teóricas que grabamos. Sabiendo de la dificultad que tienen los jugadores en general (y cualquiera) para hablar en público, solíamos escribir los textos en pizarras o en papel para que el protagonista los leyera o se los aprendiera, antes de decirlos a la cámara. Generalmente, no quedaban especialmente bien. Correctos, sí, pero no eran lo mejor de la Colección… excepto con Guardiola. Yo le daba los textos, él me pedía dos minutos mientras se alejaba unos metros y, seguidamente, en una sola toma, los sacaba desde dentro, con tal fuerza y convicción que generaba un impacto formidable en quien los escuchaba. Eran distintos, decía lo mismo, pero a su manera. Ahí ya estaba muy presente una de sus grandes virtudes para la comunicación y la dirección de equipos. Su talento para convencer, persuadir y seducir. Incomparable.

Todo lo que dice, lo siente antes. No es un discurso racional solamente. No se limita a decir lo que toca. No finge. No pretende ser quien no es. Su gran capacidad de conexión con su equipo y con su entorno, lo que hace que tenga un Liderazgo emocional tan potente, es precisamente que, lo que dice y lo que hace está totalmente alineado con lo que de verdad es, y eso tiene un influencia positiva y un formidable impacto sobre cualquier grupo.

También pude sentir la pasión que irradia cuando habla de fútbol, la seguridad que demuestra en lo que cree y la Visión que tiene del juego y del deporte. Estas cualidades, unidas a la confianza, el cariño, el respeto y la admiración que demuestra permanentemente hacia sus jugadores, son elementos diferenciales de su forma de ser y de liderar, siempre al servicio de sus jugadores, que definen un estilo único e incomparable.

El respeto que demostró por mi trabajo hace 13 años en una situación incómoda para él debido a su lesión, es otro valor que también vive intensamente. Lo demuestra cada día con sus declaraciones llenas de respeto y admiración hacia todos los equipos, aficiones, colegas y jugadores rivales a los que se enfrenta. Se esfuerza siempre en ver lo bueno que tiene cada uno, con sinceridad y, cuando hace un reconocimiento, suena auténtico.

Considero a Guardiola una persona y un entrenador profundamente conectado a su esencia, a lo que realmente es. Eso le facilita ejercer un liderazgo inspirador para quienes tienen el privilegio de trabajar con él. Yo lo sentí así en su momento y sus jugadores, seguramente, perciban la misma esencia, aumentada y reforzada por los éxitos conseguidos. Sin duda, es una referencia a imitar para todos sus colegas por su comportamiento respetuoso con los valores del fútbol y del deporte y por su valentía para crear y para creer en una Visión potente y trascendente del fútbol y de su equipo.

Desde Madrid se mofan diciendo que mea colonia. Para mí, lo que desprende es un agradable aroma de autenticidad y coherencia. Aprovechando que todavía están abiertos los comercios, quizá podamos regalarnos un frasquito de perfume Eau de Pep. Dicen que su fragancia ayuda a conectar con la esencia y lo mejor de cada uno. Ese sería un buen propósito para el año que empieza y para la fiesta de esta noche en San Mamés.

Imanol Ibarrondo

Nota: post publicado como artículo en el periódico DEIA de fecha 5 de enero de 2011