Archive for the ‘Reto’ Category

Semana fantástica

15 enero, 2011

Para la primera jornada de este año (Deportivo), tenía previsto publicar unas líneas sobre la gran trascendencia que podrían tener en el futuro a corto y medio plazo del Club, los 5 partidos a disputar en veintiún días por el Athletic. Los cuatro de casa (Depor, Racing, Hércules y Barcelona) y el de Málaga. Finalmente, escribí sobre la huelga de AFE y el artículo se quedó en el tintero. Mejor así.

Ya se han jugado tres de los cinco y el sabor es agridulce. Solamente quedan dos. Coincidiendo con la semana fantástica de unos grandes almacenes, tan solo queda por saber quién sacará beneficio de las rebajas. Si será el Athletic quien esté de oferta o serán el Racing y el Hércules quienes darán facilidades.

Estos dos partidos sí que son decisivos y definitorios, aunque no definitivos. Son duelos en los que vamos a poder comprobar qué es lo que realmente quiere ser este equipo. De verdad. Si desea ser protagonista de su futuro esta temporada o se conformará de nuevo con lo que dejen los demás, con los restos de la competición. Con los saldos.

Dentro de la dificultad, contra el Barcelona es fácil motivarse, estar concentrado, ser intenso y agresivo. No hay nada que perder. De hecho, fuimos eliminados y todos los titulares de prensa coincidían con la sensación general de la afición en que el equipo había superado las mejores expectativas en la eliminatoria. Lo difícil viene esta semana, empezando por hoy.

A pesar de lo que se diga y se publique, no tengo claro cuál es el objetivo para esta temporada. Son demasiadas declaraciones auto-complacientes, justificativas y poco exigentes en las que se impone el clásico partido a partido. Remiten al último tramo de la competición para ver cómo estamos y entonces decimos a qué aspiramos. No estoy de acuerdo con esta forma de plantear los objetivos.

Reconozco que es muy cómodo, porque permite ajustar la expectativa cada semana en función del último resultado y la posición en la tabla y además, no compromete a nada. Que la cosa va bien, digo que Europa, que no va tan bien, pues el objetivo es mejorar la clasificación del año pasado. Que va peor todavía, el objetivo es salir de esta situación complicada…. Echo de menos una Visión compartida por todos y un Reto ilusionante, difícil y motivador que obligue a crecer individual y colectivamente a cada jugador y al equipo. Quizá no lo alcancen pero habrán tenido que dar pasos adelante para convertirse en un equipo capaz de merecerlo.

Eso obliga a comprometerse y el compromiso es una decisión personal. Es mucho más que una obligación. Comprometerse no es tener que hacer algo, es desear hacerlo. El compromiso auténtico implica elección. A qué dices sí y a qué dices no. No vale todo. Comprometerse con un objetivo ambicioso como jugar en Europa implica ser consciente de que es imprescindible una apuesta auténtica por jugar al fútbol para merecer ganar los partidos. Tocar a rebato y todos al ataque, hasta el portero, a ver si suena la flauta en el descuento, puede ser un recurso, pero utilizarlo como estrategia parece pobre.

Queda claro que el equipo no se rinde, que no baja los brazos, que insiste hasta el final, que es valiente y, alguna vez, tendrá premio con sus arreones finales, pero eso no es incompatible con disputar el control del juego y del partido, de mandar y dominar contra gran parte de los equipos de Primera, para aumentar las posibilidades de victoria, más allá de la épica que tanto nos gusta.

Ganar así estos dos próximos partidos significaría volver a creer. Comenzar la segunda vuelta dando un puñetazo en la tabla clasificatoria y demostrando que queremos estar ahí. De verdad. No desde la obligación del tener que sino desde la convicción, la energía y la fuerza que surgen de un compromiso auténtico con el equipo que realmente queremos ser.

Estos seis puntos servirían para contagiar a la afición un deseo verdadero, una ilusión lícita y la visión de un equipo ganador que realmente aspira a mejorar y a crecer. Sé que es muy complicado ganar dos partidos seguidos en casa pero, precisamente por eso, superar con éxito esta semana fantástica, sería dar un paso de gigante hacia el verdadero Reto de estos jugadores; creer que realmente pueden.

Imanol Ibarrondo

Nota: post publicado como artículo en el periódico DEIA de fecha 15 de enero de 2011

“El fair play es para juveniles”

24 agosto, 2010

Si me preguntaran a quien podría pertenecer esta sorprendente afirmación, tendría algunos perfiles como posibles candidatos. Por un lado, podría pensar en un jugador veterano, preferentemente sudamericano, vendiendo el pollino de ser muy competitivo, con oficio y gran conocedor de los códigos secretos del fútbol.

Por otra parte, me podría encajar un entrenador que de los que afirman muy convencidos que ‘ganar es lo único importante’ y que, por lo tanto, vale todo para ganar. Lo demás son inventos de la gente que no sabe ni entiende de fútbol.

Pensando mal, también podría ponerle voz al comentario el típico periodista que no ha jugado nunca a fútbol, pero parece que lo inventó y conoce todas las claves del rendimiento mejor que nadie.

No desentonaría tampoco en un aficionado forofo para justificar el comportamiento tramposo y pendenciero de su equipo y, por último, se me ocurriría que un presidente desesperado que se está jugando juega la tela, podría intentar buscar mayor agresividad en sus jugadores con un comentario de este tipo.

En todos ellos podría encontrarle un sentido a tan absurda afirmación pero, a quien nunca podría imaginar aseverando algo así, sería a un árbitro. Pues bien, la frase más sorprendente del verano la firma precisamente un árbitro. Y no uno cualquiera, sino uno de los mejores. Lo hizo esta semana Iturralde González en los cursos de verano de la Universidad Internacional Menéndez Pelayo de Santander.

No conozco el contexto en el que produjo la frase ni tampoco juzgo su intención, pero lo cierto es que, cuestionado sobre la actitud de jugadores tramposos, afirma que les entiende y que él haría lo mismo.

Iturralde parece haber olvidado que el respeto a las normas, a los árbitros y a los contrarios forma parte de la esencia del juego desde que se inventó. No es opcional. Y no solamente por los árbitros y por el juego, sino por los propios jugadores. Estar pensando en hacer trampas, en engañar, en simular o en provocar al contrario te desconecta del juego y te impide rendir en función de tus capacidades reales.

Desde este blog he defendido en varias entradas (humanos standard y Tecnología, ¿buena para el juego o para el negocio?) la figura del árbitro como parte esencial del juego (tanto como lo son el balón o las porterías y al mismo nivel de protagonismo), pero también es necesario que ellos se ayuden a sí mismos y no remen en dirección contraria con declaraciones como la que titula este post. Provoca confusión y anima a equivocarse.

Espero y deseo que el comportamiento respetuoso y ejemplar que los Xavi, Iniesta, Alonso y compañía demuestran en el terreno de juego siendo campeones del mundo, tenga mayor impacto en el colectivo de futbolistas que la desafortunada frase protagonista de estas líneas.

Imanol Ibarrondo

Vino de mesa o Reserva

10 agosto, 2010

Parece ser que, una vez superados los trámites legales, se confirma que Fernando Amorebieta jugará como internacional con Venezuela. No pretendo con estos comentarios infravalorar a la selección vinotinto, sino aprovechar la decisión para hacer una distinción entre Objetivos y Retos.

Fernando ha señalado en numerosas ocasiones que su nacimiento en Cantaura y su estancia en aquella localidad hasta los dos años, fueron fruto de la casualidad. Por otra parte, ha sido internacional en todas las categorías con la selección española, por lo tanto, si no hay condicionantes emocionales, ni lazos de identidad patriótica con ninguna de las dos, ni nada parecido, entiendo que se trata de una decisión estrictamente deportiva.

Supongo que Amorebieta quiere ser internacional esta temporada. Las razones pueden ser muchas; lo hago para mejorar participando con asiduidad en competiciones internacionales, para aportar mayor experiencia internacional al Athletic, lo hago por agradecimiento a Venezuela, porque me han convocado, porque me da igual uno que otro…  en fin, por el motivo que sea. Por tanto, aprovechar la oportunidad que le ofrece Venezuela le facilita alcanzar el objetivo de ser internacional.

No parece jugar con Venezuela sea un objetivo especialmente exigente para él, ya que su nivel actual y ser del Athletic, le permiten tener cómodamente un hueco en una selección menor del panorama internacional. En principio, jugar con Venezuela no le exige mejorar, ni aumentar sus prestaciones como central. Con lo que hay, es suficiente.

En mi opinión, en este sentido, el verdadero Reto para Amorebieta sería convertirse en el central zurdo titular de ‘La Roja’ en el próximo Europeo, a la izquierda de Piqué. Ese sí que sería un reto auténtico para él, al alcance de sus posibilidades reales y de su talento sin explotar. Algo que ciertamente le exigiría un esfuerzo extra para llegar a ser el jugador que necesitaría ser y, sin duda, podría ser, para alcanzar ese Reto.

Para ello, sí que sería imprescindible que creciera, madurase y compitiera  este año en el Athletic, hasta alcanzar el nivel de continuidad, seguridad y solvencia necesarias para hacerse un hueco en el equipo campeón del mundo. Para jugar con Venezuela, no le hace falta esforzarse tanto.
Tener la posibilidad real de crecer como jugador hasta alcanzar y superar tus propios límites entrenando, conviviendo y jugando con los mejores jugadores del mundo, es un privilegio que pocos futbolistas pueden disfrutar. Levantar los máximos trofeos internacionales también está al alcance solamente de algunos elegidos en la Historia del fútbol. No solo depende de uno mismo, sino que es básica la coincidencia temporal con una generación de grandes jugadores con capacidad real para disputar esos títulos.

En este momento, Fernando, teniendo a su disposición todo eso, además de la confianza del seleccionador que ya le ha convocado en una ocasión…  ha decidido renunciar. Ni siquiera quiere intentarlo con fuerza y convicción. Ha elegido bajar los brazos sin pelear. No sé, quizás me equivoco pero, personalmente, interpreto esta decisión más como una rendición que como un paso adelante en su futuro.

Desconozco si el de Iurreta es consciente de su privilegiada situación (entre los 40 principales de la Liga), si es capaz de visualizarla y de sentir las enormes posibilidades que le ofrece para vivir intensamente su profesión y descubrir todo su potencial. De hecho, ni siquiera sé si realmente es un apasionado del fútbol. Conozco gran cantidad de futbolistas muy buenos que no lo son. No es una crítica, pero no ayuda a tomar las mejores decisiones.

Tengo la impresión de que, si Amorebieta se propusiera realmente lograr ese reto en dos años y pusiera en el empeño toda su energía e ilusión, comprometiéndose a sacar el máximo rendimiento de sus enormes capacidades, sin duda se convertiría en un central mítico en la historia del Athletic. No por conseguirlo (que quizá no lo haga), sino por transformarse en un jugador capaz de merecerlo. Y eso, sí que son palabras mayores.

Imanol Ibarrondo

Este post se publicará mañana como artículo en el periódico Deia